¿Alguna vez se han preguntado que responder cuando la gente pregunta quien eres?
¿Qué se supone que debería decir? ¿Hola, soy Lorena? No, mi nombre no determina quien soy. ¿Decir las cosas que hago o me gustan? Tampoco, solo determinan una pequeña parte de mi.
La verdad, cada vez que me he enfrentado a esa pregunta mi cabeza da mil vueltas y no logro llegar a nada concreto, termino diciendo mi nombre y no quedo conforme. Ahora, buscar una posible respuesta se convirtió en mi nuevo desafío. Como ya lo dije, mi nombre es Lorena, soy una joven común y corriente que vive en la zona poniente de Santiago. Vivo con mis padres y mis hermanas. Actualmente estoy en mi segundo semestre de Obstetricia y Puericultura, una carrera que, siento, llena por completo mi visión de futuro como profesional. Tengo 20 años, de los cuales recuerdo muy poco (nunca he tenido una gran memoria sumado a mi extraña habilidad por bloquear todos aquellos recuerdos que causen algún desequilibrio en mi, ya sean muertes, perdidas, discusiones, desilusiones etc). Soy una persona soñadora, vivo en mi mundo tanto tiempo como me es posible, basta un libro y buena música para que pueda desconectarme totalmente de la realidad (muchas veces con sólo mi pensamiento puedo volar), pero no por eso dejo de vivir mi presente, pues considero que es la etapa más importante en nuestras vidas.
La verdad, cada vez que me he enfrentado a esa pregunta mi cabeza da mil vueltas y no logro llegar a nada concreto, termino diciendo mi nombre y no quedo conforme. Ahora, buscar una posible respuesta se convirtió en mi nuevo desafío. Como ya lo dije, mi nombre es Lorena, soy una joven común y corriente que vive en la zona poniente de Santiago. Vivo con mis padres y mis hermanas. Actualmente estoy en mi segundo semestre de Obstetricia y Puericultura, una carrera que, siento, llena por completo mi visión de futuro como profesional. Tengo 20 años, de los cuales recuerdo muy poco (nunca he tenido una gran memoria sumado a mi extraña habilidad por bloquear todos aquellos recuerdos que causen algún desequilibrio en mi, ya sean muertes, perdidas, discusiones, desilusiones etc). Soy una persona soñadora, vivo en mi mundo tanto tiempo como me es posible, basta un libro y buena música para que pueda desconectarme totalmente de la realidad (muchas veces con sólo mi pensamiento puedo volar), pero no por eso dejo de vivir mi presente, pues considero que es la etapa más importante en nuestras vidas.
Tengo muchas pasiones en la vida, una de ellas es dedicar el mayor tiempo posible a la familia, pues la letra de la canción de Juanes, "Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, lamentablemente nunca vuelve", hace gran eco en mí. Otra es sin duda la música, verdaderamente no logro imaginar una vida sin esta, puesto que la libertad que se siente al interpretar una melodía no logra compararse con nada de este mundo. De la música, lo que más amo es cantar, llena mi espíritu de emociones y tranquilidad, es mi medio de escape cuando no veo la solución a diversos problemas de la vida, es la forma que tengo para concentrarme cuando necesito estudiar, es la manera en la que logro despejarme cuando el sueño me invade en clases, así como también es el mejor "añuñuco" para antes de dormir.
No me considero una persona obsesiva, la verdad nunca he podido entender a quienes padecen adicciones, pues nunca he sentido una (ni siquiera al chocolate). Según mi punto de vista, nada es indispensable para llevar una buena vida, ni las personas que nos rodean (debe ser por eso que mis relaciones amorosas nunca han prosperado). Pero como a todos, hay cosas que me gustan mucho y a las cuales les dedico gran parte de mi tiempo. El estudio claramente, no es una de ellas. Nunca he sido de aquellas personas que se "descrestan" estudiando, pues hasta ahora no lo he necesitado, mi comprensión lectora y auditiva permite que pueda darme ese lujo. Bueno, una de las cosas que me gustan y disfruto es de la famosa serie Dr. House. Después de haber perdido gran parte de mi adolescencia esperando por el final de Lost, es el único programa de televisión que logra llamar mi atención (ese pequeño aparato tecnológico definitivamente no va conmigo). No es por la temática de salvar vidas, ni por lo popular de la serie, sino por el atractivo, y entiéndase bien, "intelectual" del protagonista. Creo que todos aquellos que hemos seguido la serie, en más de alguna ocasión, nos hemos sentido identificado con las vivencias y reacciones del tan peculiar doctor. Otro de mis gustos, que por lo demás es bastante "nerd", es la literatura, es impresionante como un montón de hojas pueden generar tal abducción en mi. Como mencioné antes, el estudio nunca ha sido lo mio, pero hablo de él como el "estudio obligado", ese que necesitas para una prueba, un examen, etc. Pero ese estudio que nace por cuenta propia, aquel que pude que para tus pruebas no tenga ninguna importancia, es el que me encanta. Agarrar un libro de lo que sea y leer por el solo gusto de adquirir un conocimiento distinto al que comúnmente necesitamos, es realmente un placer. Y por último, pero no menos importante, una de las cosas que realmente no tiene comparación, es el recibir un abrazo de mis padres. ¿Existe algo que pueda gustarnos más que sentirnos cobijados en los brazos de esos seres que nos dieron la vida? Definitivamente no hay cosa que me guste más que eso. Sentir que el mundo se detiene, que los segundos se vuelven años, que tu pulso y respiración lucha por sincronizar con el de ellos, debe ser una de las sensaciones más exquisitas que he sentido en la vida.
De mi familia, soy la mayor de tres hermanAs ( lo sé, todos dicen "¿Tres mujeres?") y la verdad es una tarea difícil, nunca me he sentido la más grande ni la más responsable, tengo una extraña manera de ver el mundo que hace que parezca una persona despreocupada y que mi hermana menor haya asumido el rol de "hermana mayor". No es que las cosas en la vida no me importen, es sólo que mi experiencia de vida me ha enseñado, que "en la vida no debes tomarte nada tan enserio, pues lo único serio (la vida) se va cuando menos te lo esperas". Debe ser por eso que mi fe en Dios se esfumó a medida que fui creciendo. Aprendí que si quiero conseguir algo, no llegará porque haya rezado para que eso ocurriera, sino que debo salir a buscarlo. Que por más que rece para pedir perdón por mis pecados, esto no cambiara en nada las consecuencias que trajo mi actuar. Que por más que sea mal visto para creer, primero hay que ver.
Por mi modo de pensar he tenido que aguantar varias críticas, una de ellas y la que aun da vueltas en mi cabeza, es cuando mi madre dijo que lo hacia por "comodidad", para ella es mucho más facil que yo diga "no creo", pues así no debo ir a misa, ni "perder el tiempo" rezando. Pero la verdad es que yo creo que me ocurre todo lo contrario, pues que cosa más fácil es rezar y esperar a que las cosas ocurran porque tu Dios así lo quiere. Y la verdad es que lo intenté, hasta hace por lo menos dos años aun rezaba con la esperanza de sentir esa conexión que se supone todos sienten cuando se comunican con "el señor", pero no resultó, lo máximo que conseguí fue un "cri-cri" celestial. Ya ni siquiera lo intento (rezar), pero me informo, he leido fragmentos de la biblia, libros que la explican, partes del nuevo testamento, manejos los cantos y los rezos, pero para mi no son más que un "cuento", quizás un lindo cuento que logra mantener nuestro orden social, pero un cuento al fin y al cabo.
Soy muy sociable, pero de pocos amigos, no soy de buscar a la gente, no lo hago de arrogante, pero no se me da, pues considero que ya encontré a las personas que "necesitaba" en mi vida. No me niego a seguir conociendo, pero "discrimino" muy bien a mi entorno.
Soy bastante introvertida con aquellos a quienes no conozco o con aquellos en los que no confío, me gusta escuchar primero lo que otros tengan que decir, pues no me gusta crear un prejuicio, por lo que permito que se muestren antes de hacerlo. Mi extroversión florece con mi entorno cercano, les digo desde la cosa más tierna a lo más fuerte, siempre de un modo diplomático y correcto, pero se los digo.
Tengo un lenguaje kinésico muy desarrollado y es totalmente involuntario. Mis manos siempre buscan la manera de comunicarse, al igual que mis ojos, físicamente puedo expresar todas mis emociones, sin riesgo a equivocarme. Mi pelo es quien más se introduce en mis diálogos pues no puedo hablar sin moverlo ( me han dicho que me aprovecho y lo utilizo para "coquetear", pero es una maña, nada más que eso).
Por último, soy una persona muy risueña, trato de siempre andar con una sonrisa en la cara, aunque muchas veces cueste, no lo hago para engañar a nadie, ni siquiera a mi, pero creo que cuando te enfrentas a la vida con una sonrisa, esta te devuelve la mano de la misma manera.
En fin, no soy solo una persona, no soy solo una mujer, no soy solo un nombre, no soy solo experiencias y gustos, soy un conjunto de cosas que me han llevado a actuar, pensar y relacionarme de una determinada manera, soy verdad, soy razón, soy locura, soy pasión, y no digo estas palabras para describirme, las digo porque en ellas me reflejo, son ellas quienes guían mi camino, quienes conducen mis pensamientos y enderezan mi destino. Las digo, porque al decirlas las vivo letra por letra, porque al pronunciarlas me veo en ellas, porque en cada una y en su conjunto responden en resumen a quien soy yo en verdad.